martes, 7 de junio de 2016

Violencia contra la mujer


La violencia contra la mujer es un problema social y cultural que afecta a millones de mujeres en todo el mundo que encierra varia formas como física, sexual, psicológica y económica. Es conocido desde hace siglos, lo cual puede envolver a cualquier grupo socioeconómico de mayor a menor intensidad.
Esta problemática no se confina a una cultura, región o país específico, ni a grupos particulares de mujeres en la sociedad. Las raíces de la violencia contra la mujer yacen en la discriminación persistente contra las mujeres.
Esta violencia presenta numerosas facetas que van desde la discriminación y el menosprecio hasta la agresión física, sexual o psicológica y el asesinato, manifestándose en diversos ámbitos de la vida social y política, entre los que se encuentran la propia familia, la escuela, la Iglesia, el Estado, entre otras.

CAUSAS

  • Existen innumerables excusas para justificar la violencia del hombre hacia la mujer, como el alcoholismo, desempleo, estrés ocasionado por diversos problemas, etc. Pero lo llamativo en todos estos casos es que hay una selectividad y autocontrol, en el sentido de que se limita quien será la víctima y donde se desarrollará el nuevo episodio del maltrato.
  • Los golpeadores habituales suelen insultar, humillar, avergonzar y maldecir a sus esposas, a diferencia de aquel que lo hace de una forma aislada, los primeros lo hacen con el propósito de debilitar su autoestima y volverlas “más manejables”. Mientras que los segundos lo hacen de una forma asilada incontrolada y sin un fin predeterminado.

  • La violencia se origina en la falta de consideración hacia la sociedad en que vivimos, si creamos mayor conciencia en nosotros mismos, si analizamos que la violencia no es la mejor forma de alcanzar las metas, de seguro nuestra sociedad crecerá y se desarrollaría.
  • La violencia se da a las personas más vulnerables como niños y ancianos, ya que ellos también son objeto de maltrato. La baja autoestima juega un papel muy importante en este tema, pues este factor resalta en muchos agresores.
  • Fuerte ignorancia que hay de no conocer mejor vía para resolver las cosas: no saben que la mejor forma de resolver un fenómenos social, es conversando y analizando qué causa eso y luego tratar de solucionarlo.

CONSECUENCIAS


La experiencia de haber sido objeto de maltratos en la vida de la mujer ya sea, recibiéndolos o presenciándolos, deja huellas difíciles de modificar, que se estructuran según la forma en que las personas usualmente aprenden a organizar esta experiencia:
  • Dosis internas de emociones, como desesperanza, minusvalía, vergüenza, culpa e ira, acompañadas de inhabilidad casi total para manejarlas. La víctima siente terror al identificarla y en algunos casos invierte dosis inmensas de energía en reprimirlas. En el caso de ira, si ésta se expresa, las mujeres tienden a dirigirla hacia ellas mismas, envolviéndose frecuentemente en comportamientos autodestructivos, mutilándose con cortaduras, quemaduras o golpes y realizando intentos de suicidio.
  • Una gran dificultad para confiar. La misma entorpece grandemente el proceso de terapia.
  • Poca habilidad para establecer relaciones con pares.
  • Desbalance en las relaciones que se establece, en las que tiende a ocupar una posición inferior. Es común que la mujer abusada sexualmente en su niñez se convierta en esposa maltratada.
  • Temor a convertirse en agresor o agresora.
  • Problemas en su sexualidad.
  • Neurosis crónica de origen traumático.

CARACTERÍSTICAS DE UN AGRESOR

El agresor, regularmente, posee las siguientes características:
Es celoso, se imagina que la esposa le es infiel.
Trata de mantener a su pareja aislada.
La controla en todos sus movimientos.
Tiene doble identidad, mientras se muestra agresivo en la casa, es ‘’bueno’’ con otras personas.
Puede tener o haber tenido problemas con la ley.
Tiene un temperamento explosivo, se enfurece fácilmente.
Le echa la culpa del abuso a su pareja.
Proyecta sus propios errores a su compañera.

MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA

Violencia doméstica

La violencia psicológica y física con el cónyuge, el maltrato infantil y el abuso de los niños.

Violencia cotidiana

Es aquella violencia que se sufre diariamente y se caracteriza básicamente por el no respeto de las reglas, maltrato en el transporte público, la larga espera para ser atendido en los hospitales, cuando nos mostramos indiferentes al sufrimiento humano, los problemas de seguridad ciudadana y accidentes. Todos aportamos y vamos siendo parte de una lucha cuyo escenario se convierte en una selva urbana.

Violencia política

Es aquella que surge de los grupos organizados ya sea que estén en el poder o no. El estilo tradicional del ejercicio político, la indiferencia del ciudadano común ante los acontecimientos del país, la no participación en las decisiones, así como la existencia de las llamadas coimas como: manejo de algunas instituciones y las prácticas de Nepotismo institucional. También la violencia producida por la respuesta de los grupos alzados en armas.

Violencia Socio-económica

Que es reflejada en situaciones de pobreza y marginalidad de grandes grupos de la población: desempleo, subempleo, informalidad; todo esto básicamente reflejado en la falta o desigualdad de oportunidad de acceso a la educación y la salud.

Violencia cultural

La existencia de diferentes culturas en un mismo país (comunidades nativas y campesinas), son distorsiones de los valores de identidad nacional y facilitan estilos de vida poco saludables.

América Latina con altos índices de Violencia Contra la Mujer


VIOLACIÓN

Las violaciones son una realidad mundial. Tanto en los países ricos como en los pobres, pese a las diferencias culturales, religiosas y sociales las mujeres siguen consideradas frecuentemente como meros objetos.
«La violación es, sin ningún género de dudas, la forma más evidente de dominación ejercida, de manera violenta, por los hombres sobre las mujeres». En ella se traslucen los iconos atávicos presentes aún en la mente del hombre, lo que se conoce como machismo: implica un menosprecio de la mujer considerándola como mero objeto destinado a satisfacer las apetencias sexuales y la convicción de que la mujer debe estar sometida al hombre. No supone considerar a la mujer inferior al hombre en una cuestión de grado sino el considerarla un ser inferior, un ser con el que se pueden cometer todo tipo de excesos.
La violación produce efectos devastadores que van más allá de los causados por la violencia ejercida. Las mujeres violadas pueden caer en profundas depresiones, pudiendo llegar a suicidarse, pueden cambiar su carácter volviéndose más retraídas, caer en el consumo de alcohol o drogas, contraer el sida o quedar embarazadas de su agresor son también sus posibles consecuencias. Las mujeres víctimas de la violación sufren una doble agresión, a la del agresor se suma la de la familia y la comunidad. La mujer violada queda estigmatizada por una familia y una sociedad que depositan su honor en su cuerpo. Culturas permiten que pueda ser asesinada por miembros de su propia familia para «lavar su honor» o sufrir su rechazo y el de la comunidad.

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